Nulismo nos transporta a una dimensión en la que se plasma la filosofía del absurdo de Albert Camus a través de una estética transgresora y cyberpunk.

Igualmente, acoge al conejo blanco como iconografía y representación de aquello que priva al individuo de su libertad y usa paralelamente como embodiment de la marca a su fundadora, Samantha Costantini, quien define su alter ego a través de sus creaciones.